Hoy no quiero hacer ejercicio pero haz a pesar de los pretextos

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

A muchos nos ha pasado que queremos hacer ejercicio, pero hay algo que no nos deja, algo nos hace poner excusas para no cumplir con ese hábito saludable, cuando no hay esfuerzo de nuestra parte echas mano de cualquier excusa:

  • Mi metabolismo es lento.
  • Tengo mucho que hacer en casa.Porque me da mucha flojera hacer ejercicio
  • Salgo tarde de trabajar.
  • Llegue cansada del trabajo.
  • Prefiero ver la tv en lugar de ejercitarme porque me es más cómodo.
  • Me da flojera.
  • …etc.

 

¿Por qué si vemos que nuestra salud, figura o nuestro cuerpo pudiera estar en riesgo, aun así persistimos en no seguir un estilo sano de vida? La verdadera decisión es nuestra, solo hay dos opciones, por supuesto elige lo adecuado y esto requiere de disciplina para romper los hábitos poco saludables y establecer otros nuevos y mejores en su lugar.

 

¿Cómo evitar las excusas para no hacer ejercicio?

  • La forma comprobada de vencer a todo el montón de excusas es anticiparlas y tratarlas como en lo que realidad son: pretextos, justificación, excusas, rodeos, evasiones, etc.
  • Ten presente que las excusas son parte del problema y no parte de la solución, y ¿Qué es el problema? No llevar hábitos saludables de vida ¿Qué es la solución? La acción, no solo pensar, saber y planear, sino poner manos a la obra, en este caso hacer ejercicio sin más “peros” que valgan.
  • Concientiza que tú eres la única responsable de tu peso, caes al viejo régimen de pensar si dices que es por culpa de tu mamá, de tu trabajo, etc. ahora ya no, si tú eres la responsable, haz el esfuerzo correspondiente para interiorizar que cuidarte te toca principalmente a ti misma.
  • Piensa en lo que ganarás: salud en todo el cuerpo, un mejor cuerpo y figura, salud interior, vitalidad, etc. con todo esto puedes motivarte.
  • Es seguro que cuando inicies haciendo ejercicio pienses que es difícil, aburrido, que te quita el tiempo o lo que sea, pero después con el tiempo eso desaparece y una nueva actitud adquieres.
  • Haz un nuevo planteamiento ante las circunstancias que podría merecer una excusa, en lugar de decir: “estoy demasiada ocupada para poder prepararme algo nutritivo y hacer mi rutina de ejercicios”, di y lleva a cabo esto: “estoy demasiado ocupada, pero tengo que hacer tiempo para prepararme algo nutritivo y poder hacer mi rutina de ejercicio”. Verdad que aunque se ve casi igual no es lo mismo, el cambio de actitud es la clave.

 

Para vencer cualquier pretexto se requiere valor, una nueva actitud mental positiva y acción, ya no le des más vueltas al asunto, las excusas y pretextos no te llevan a ninguna parte, simplemente entra en acción y te acostumbraras a hacer ejercicio de manera habitual.

Da estrellas:
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)

Anuncios:

PROMOCIONADO:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *