La vitamina K y vitamina E son muy importantes para mantener el buen funcionamiento del organismo, es por ello que hay que conocer cuál es su función y cuáles son las principales fuentes de la vitamina k, así como de la vitamina E.
LA VITAMINA K
La vitamina K es de suma importancia en el proceso de coagulación de la sangre.
- Abunda en las hojas de alfalfa en crecimiento y en las hortalizas verdes (espinaca, col rizada, brócoli, col de Bruselas, lechuga).
- Aceites vegetales de gran pureza, como el de soya, algodón y oliva.
- Hígado.
- Yema de huevo.
- Avena y cebada.
- Aguacate y cocos.
- Tomate.
- Avellanas, almendras, nueces…
- Soya, Maní, Kiwi, Chirimoyas, Plátanos…
- Manteca.
- Nata, Leche de vaca, Queso fresco…
- Aceitunas.
Cuando hay déficit de vitamina K sobrevienen hemorragias frecuentes y baja coagulación. Aunque no es común su carencia.
LA VITAMINA E
Es un nutriente extraordinario que ayuda en la prevención y tratamiento de numerosas enfermedades, así como en la curación de deficiencias funcionales.
- Buena parta la salud de la piel, asimismo ayuda a prevenir enfermedades de la piel.
- Mantiene la apariencia juvenil de la piel y del cabello.
- Gracias a su acción antioxidante previene el envejecimiento prematuro.
- Estimula al sistema nervioso.
- Es anticoagulante.
- La vitamina E tiene la función en nuestro organismo de mejorar la circulación sanguínea.
- La vitamina E es de suma importancia pues ayuda a combatir la anemia.
- Previene angina de pecho.
- Previene la diabetes, la arterioesclerosis y desordenes del corazón.
- Protege los glóbulos rojos.
Alimentos con vitamina E:
- Los aceites vegetales.
- Los cereales integrales.
- El coco y sus derivados.
- La soya.
- El arroz.
- Las nueces.
- Los cacahuates.
- Las semillas, como las de girasol y las de calabaza.
- La tortilla.
- El frijol.
- Leche.
- Huevos.