Comiendo bien y tranquilamente es la mejor recomendación, por supuesto que debido al ritmo de vida d...
Publicado por Brenda en Nutrición y alimentos

Comiendo bien y tranquilamente es la mejor recomendación, por supuesto que debido al ritmo de vida del mundo moderno es difícil llevarlo a la práctica, pero bien se puede intentar.

La asimilación que el organismo hace de los alimentos es con el fin de obtener los nutrientes necesarios para su desarrollo y correcta función, es como el combustible que acciona al motor de la vida que trae cada individuo, si este faltara, la vida no sería posible.

Dicha enseñanza y que es básica la debieran tener todas las personas, se debiera incluir entre las cosas a enseñar desde la más tierna infancia, pero en ocasiones no todos los padres lo llevan a cabo, nunca es tarde para aprender a comer bien, y así mejorar la salud, pues el comer correctamente es el motivo principal de sentirse físicamente bien.

 

Recomendaciones básicas para asimilar bien los alimentos:

  • Masticar lentamente los alimentos, de este modo se remuelen mejor los alimentos y la digestión se facilita, así de este modo la sensación de saciedad llega pronto.
  • Nunca comer rápido.
  • Anotar los alimentos que han provocado malestares tales como acidez, hinchazón, espasmos, somnolencia y falta de concentración, etc. Para de este modo evitarlos o reducir la proporción consumida.
  • No suprimir ningún alimento, todo es cuestión de saberlo combinar, reducir o preparar de otro modo.
  • Disminuir y controlar el consumo excesivo de dulces.
  • Consumir alimentos probióticos mismos que contienen bacterias, benéficas para la salud.
  • Gracias a consumir alimentos probioticos los intestinos aseguraran una base acida y conformar una buena flora intestinal misma que mantendrá en buen estado el tubo digestivo y mejorara la asimilación de los alimentos.
  • Procurar no comer sintiéndose deprimido, estresado, enojado o alguna otra sensación perturbadora.
  • La hinchazón, la constipación o la diarrea se originan en la acción de agentes alcalinos, debido al estrés, el exceso de azúcar o ciertos medicamentos, como los antibióticos.