Beneficios de caminar para las várices

Cuando las várices aparecen, normalmente en las piernas, y las venas se abultan, no solo padecemos una serie de molestias, hormigueo o cierto dolor, sino que se produce una interrupción del riego sanguíneo que, en un caso extremo, puede convertirse en trombosis.

"Al caminar, conseguimos reforzar la musculatura de las piernas de manera suave, estimulando el torrente sanguíneo…"


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Caminar ayuda a las várices


Caminar ayuda a quitar las váricesEn las piernas existen dos tipos de venas, superficiales y profundas, interrelacionadas mediante vasos venosos comunicantes. Al caminar, conseguimos reforzar la musculatura de las piernas de manera suave, estimulando el torrente sanguíneo a través de venas superficiales y profundas, oxigenando la zona y favoreciendo la elasticidad de las venas.

Consejos contra las várices


Ejercicio:
  • Permanecer mucho tiempo sentada o de pie ocasiona que la sangre se acumule en las venas de las piernas. Un poco de ejercicio diario, sobre todo caminar, ayuda a enviar la sangre hacia el corazón.


Compresión:
  • Usa medias elásticas con ajuste, así evitarás que la sangre vaya hacia las venas más pequeñas y cercanas a la piel.

Poner los pies en alto:

  • Mantén las piernas en alto para ayudar a las venas debilitadas a realizar su función de bombear sangre; elévalas sobre un sillón o con cojines durante unos minutos cada día y a la hora de dormir. Un buen ejercicio es acostarte boca arriba, elevar tus pies hasta el asiento de una silla o contra la pared, y respirar profundo.


Compresas:
  • Alterna las de agua caliente y fría durante un par de minutos.


Movimiento:
  • Si trabajas muchas horas sentada, dedica un par de minutos cada hora a dar una pequeña caminata o estirar las piernas.


Calzado:
  • Para ayudar a la circulación, los zapatos no deben ser ni demasiado altos ni completamente planos.

Tratamientos para las várices:

  • Medicación oral y tópica. Existen innumerables medicaciones para el tratamiento de las várices. La mayoría son muy útiles en el manejo de síntomas como pesadez, cansancio y edema, pero las debe recetar un especialista.
  • Inyecciones o escleroterapia. Consiste en inyectar un esclerosante mezclado con un anestésico local que ayuda a cerrar las paredes de las venas afectadas. Se realiza una vez por semana, de seis a ocho veces.
  • Laser transdérmico. Es procedimiento indoloro, sin agujas, que borra a través de la piel las várices finas llamadas “arañitas”. Se requieren tres sesiones con un intervalo de tres semanas entre cada una.
  • Microcirugía estética. Se extrae las várices a través de pequeñas incisiones sin dejar cicatriz y con anestesia local.
  • Láser endoluminal. La vena es cerrada desde su interior mediante energía térmica laser.

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