Si, en caso de no ser tratada a tiempo. La anemia es una enfermedad que se caracteriza por la dismin...
Publicado por Rocío en Salud cotidiana

Si, en caso de no ser tratada a tiempo. La anemia es una enfermedad que se caracteriza por la disminución de la hemoglobina (la proteína de la sangre que transporta el oxígeno) hasta concentraciones inferiores a los límites normales.

 

Las causas de la anemia pueden ser:

  • Déficit de hierro, por desnutrición. Esta es una de las razones más frecuentes de la anemia.
  • Por hemorragias abundantes o pérdida de sangre.
  • Por enfermedades que secundariamente provocan anemia: insuficiencia renal crónica, insuficiencia hepática crónica, algunos canceres…etc.

 

¿Cómo se si tengo anemia?

Según su gravedad, la anemia puede ir acompañada por algunos o todos los hallazgos clínicos de una serie que se derivan directamente de la disminución de la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Entre ellos tenemos:

  • Fatiga.
  • Vértigos.
  • Cefaleas.
  • Insomnio.
  • Palidez.
  • Falta de respiración e incapacidad para hacer ejercicio.
  • Deformidad en las uñas.
  • También puede presentar: anorexia y dispepsia, palpitaciones, taquicardia y dilatación cardiaca.

 

Tratamiento:

El tratamiento es muy variable y depende de los factores causales concretos implicados. La respuesta terapéutica puede ir de:

  • Administrar suplementos de hierro para mejorar una anemia ferropénica.
  • Una anemia moderada a grave, con valores de hemoglobina que sean menores a 7-8 g/100ml, puede necesitar una transfusión de sangre.
  • No obstante, su médico tomara el mejor tratamiento para caso en particular.

 

¿Cómo evitar la anemia?

Modificando la dieta y optando por aquellos alimentos que contienen hierro. Los suplementos de hierro se deben administrar bajo prescripción y observación médica.

  • El hierro se encuentra principalmente en la carne roja. Aunque también es aconsejable el consumo de carne de pollo, pavo, cerdo y pescado.
  • Asimismo, se debe consumir legumbres (frijol, habas, lentejas, garbanzos, soya…), verduras de hojas verdes (espinacas, acelga, quelite, pápalo…) y frutos secos (nuez, avellanas, pistaches, cacahuates, almendras…).